La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.
domingo, 14 de octubre de 2012
Ya había echado el cierre, pero las luces en el interior de su estudio de tatuajes y piercings seguían encendidas. Los ayudantes, ese día habían cogido día libre. Estaba sola. Sola, rodeada en su mundo. Un mundo de arte, de blancos y negros, de perforar cuerpos, de moldear sueños; de un sinfín de cosas más. Era su mundo, y como todos, en nuestro propio mundo, nos sentimos fuera del mundo real. Se encendió un cigarro al mismo tiempo que terminaba aquel café del Starbucks, que ya estaba frío. Al terminar, apagó la luz. No quería saber nada de nadie. Había sido un día duro, pero como los de siempre. Dilatas, piercings y tatuajes. Escuchaba el silencio de la oscuridad. Aunque, en ocasiones las risas de la calle y el traqueteo del metro hacían compañía. Su mente, quién saber dónde. Lo más seguro es que fuera de su cuerpo, en su propio mundo también. Al paso de unos minutos, encendió los altavoces y puso música en aleatorio. Ese pop indie, rock, o música de los años 80 y 90, invadían aquellos metros cuadrados del centro de Madrid. En los que una chica, cualquiera, mismamente tú, se había dado cuenta que el cambio que deseaba lo tenía delante de sus narices.
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