Había vivido felices, si. Viven felices, si. Pero aquel pub, no cambió nada en esa temporada. La misma camarera arrogante, y las mismas cervezas frías acompañadas de unos insípidos cacahuetes sin sal. Habían pasado quince años. Quince historias, quince momentos, quince vidas. Pero en ese periodo, ninguno de los dos olvidaría aquella promesa de volver a verse en 1973, por, quien sabe, si se acaba el mundo; o por el simple hecho de charlar un rato, o lo que quieras tú pensar. Aquel hombre ya entrado en años, hacía el mismo viaje de madrugada cada año, recordando como el amor de su vida, le dijo aquella noche, que no le quería ver nunca más.
La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.
martes, 25 de septiembre de 2012
Había vivido felices, si. Viven felices, si. Pero aquel pub, no cambió nada en esa temporada. La misma camarera arrogante, y las mismas cervezas frías acompañadas de unos insípidos cacahuetes sin sal. Habían pasado quince años. Quince historias, quince momentos, quince vidas. Pero en ese periodo, ninguno de los dos olvidaría aquella promesa de volver a verse en 1973, por, quien sabe, si se acaba el mundo; o por el simple hecho de charlar un rato, o lo que quieras tú pensar. Aquel hombre ya entrado en años, hacía el mismo viaje de madrugada cada año, recordando como el amor de su vida, le dijo aquella noche, que no le quería ver nunca más.
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