La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.
martes, 13 de marzo de 2012
Nueva York amanecía. Su loft parecía vació, no había nadie. Los armarios abiertos, los muebles descolocados. La discusión de la noche anterior había sido monumental. Miro su móvil y no tenia llamadas perdidas, la única indicación era que tenia que ir al cementerio.
Tras esquivar botellas vacías, colillas a medio terminar y condones usados llego a la ducha. Completamente desnuda se miraba al espejo, era realmente sexy, pero estaba en los huesos. Los últimos acontecimientos la habían marcado, de eso no tenia duda.
El agua caliente la abrasaba de tal forma que su pálida piel enrojecía hasta el nivel de llegarla a doler. La daba igual, quería morir.
No se quiso maquillar, estaba realmente triste, realmente quería morirse. Cogió el secador y vagamente se aireó el pelo.
Por primera vez en años, iba a coger el metro, había vivido rodeada entre lujos a costa de los demás. No tenia a nadie, ni amigos ¿Y si llamaba a su madre? No, no serviría de nada.
Inmersa en sus pensamientos, la brusca entrada del convoy en el anden hizo que bajara de estos.
Tenia los ojos llorosos, le dolían las bolsas. Estaba cansada.
Una vez en el metro, la llamada de su abogado la sorprendía. La cobertura era la necesaria como para entenderle todo lo que la iba a acontecer.
- Hola Susana, buenas días. Me acabo de enterar del fallecimiento de su marido y la verdad es que el papeleo va a ser contundente y los procesos con los tribunales van a ser ajetreados.
- Buenos días. Gracias por molestarse, pero no habría hecho falta. Después del funeral tenia pensado ir a visitarle a su despacho, pero ya que me llama, así me ahorra el billete de vuelta.
- De todas formas vas a tener que venir... Tenemos una cosa pendiente - ¡Otro polvo no! - y tenemos que preparar su discurso ante los juzgados, aparte de que se la quiere expropiar todo lo recibido en herencia.
- De acuerdo, pero no le prometo puntualidad.
- Señorita Hard... '' bip ''.
Menudo hijo de puta. Colgo el móvil dejandole las palabras en la boca. Aparte de que tenia que mentalizarse por que iba a follar sin ganas, se iba a quedar de patitas en la calle.
Salió de la estación y en un puesto callejeros de flores típico de los cementerios compro un pequeño ramo de amapolas, eran sus favoritas.
Llego a su lápida. Era realmente grande, digna de un hombre de negocios tan veterano.
En ese momento Susana se iba a venir a abajo. Rompió a llorar. Acto seguido su grito de rabia, tristeza y furia hizo eco en las paredes de los nichos que se encontraban a su lado. Todo se la venia encima, todo de golpe. Los recuerdos era lo peor.
Se aparto su pelo suelto del rostro para que no fuera empapado por sus lagrimas. Tras un unos minutos de un llanto ahogador, respiro profundo y se calmó. Aquel flashback la iba a aturdir verdaderamente.
El Señor Hardesson estaba de viaje. El sol entraba por su ventana y el olor a sabanas ocupadas por hombres le impregnaba el ambiente. Eran realmente guapos, eran realmente masculinos, no la habían follado así desde hacia meses.
La verdad es que aquellos tres prostitutos eran buenos y sobretodo baratos. De pronto, aquel tal Alejandro llamo a la puerta, traía el desayuno. ¡Que amable! Tras un intenso y apasionado beso devoraron aquellas tostadas con aceite de oliva de exportación desde España, la gustaban los caprichos caros.
El ruido de la ducha cesaba poco a poco, la voz de Fernando les sorprendió preguntando por las toallas. ¡Menudo torso mas fornido! Aquel bello corporal le daba un toque muy masculino la verdad. Se unió a la cama con ellos. Roberto había bajado a por unos cafés en el Starbucks de la esquina, no tardaría en llegar.
El señor Hardesson amaba el violín la verdad, sus Straduvarius eran realmente caros.
Sabia que era joven y sabia que lo amaba, pero no podía seguir en la cama con un millonario de mas de ochenta años. Cuando se busco los mejores amantes que en la vida la pudieron besar, estaba realmente ilusionada, pero desgraciadamente al jugar a tres bandas. Que tres bandas, cuatro bandas; siempre te terminas quemando.
Con las manos en los bolsillos siempre le miraba, sus ojos hacían que se enamorase cada vez que follaban a escondidas en lujosas suites de caros hoteles de la Gran Manzana. Todo corría a cuenta de su marido como no. Ella sabia que amaba a los tres, tenia tan caliente el coño como los desiertos de Mexico. Pero a esas circunstancias tenia que elegir. O su maridos, o los tres. O los tres, o ninguno.
'' ¡¡ No me llames mas Alejandro !! ¡¡ Yo no soy tu putita Fernando !! ¡¡ No me llames mas Roberto!! ''
La discusión de despedida había sido realmente dura. Empezó a llorar.
Encendió un cigarrillo y tras soltar las flores en la tumba de su marido fallecido empezó a andar con pasos veloces.
Inmersa en su mente, continuo dándole vueltas.
'' ¡¿Me vas a dejar irme?! ¡¡ Alejandro, quítame las manos de encima !! ''
En ese momento se miro el brazo y tenia un moratón. Estaba rota, solamente era una niña. Pero por dinero y por su meditada elección decidió tener como novio a alguien como su padre.
Las llamas ardían en su corazón. Pero tenia que luchar.
'' ¡ Adiós Roberto, no me vuelvas a besar, no te quiero tocar! ''
Ya se encontraba en la calle. Fuera de aquellas mortuorias paredes. Silbó hábilmente y un taxi se paro a sus pies.
sábado, 10 de marzo de 2012
Me quise casar con la noche para nunca mas cansarme en la vida.
Es la esposa mas bellas que nunca en la vida he podido encontrar.
Soy un rey guerrero que vivo las madrugadas apasionadamente.
Alcohol, tabaco y condones. Esos son mis comodines en la vida ¿cuál utilizamos hoy?
Si me casi con la noche es para hacer el amor con lo mas duro.
Soy en un soldado cuyo campo de batalla es el vacío, esta guerra la pierdes tu.
Me hice la promesa de nunca mas llorar, pero no la puedo cumplir.
Exploraré cada rincón de estas calles en las que crecí.
Me estoy atando las botas ¿y mi chaqueta de cuero?
Estas escaleras son agotadoras, la próxima vez pensare en coge el ascensor.
Con mis guantes de metal me pongo a rezar, soy un pecador.
Después iré al bar y con una copa de whiskey celebrare que por una vez en mi vida no estoy llorando.
Finalmente termine follando con el camarero.
Soy un perdedor, nada es tan cruel como alejarme de ti ¿podemos atarnos con esposas?
Nueva York sera el tatuaje que no lo eliminara ni el rayo láser.
El amor es negro.
En el ático los esqueletos bailan al ritmo de una frenética noche de bodas, pero esta vez no estoy invitado.
Nunca mas diré cosas soeces en mi cama por que es donde hacemos el amor.
Hoy me caso con la noche.
Miro mi móvil y vibrando se activa una alerta en la agenda, estoy citado en el juzgado por una sentencia de divorcio.
No hay nadie que llore de una forma mas pura.
Lloramos de amor.
Lloramos de rabia.
Lloramos de tristeza.
Pero yo nunca he llorado de felicidad. Parce que los músculos de mis labios solamente responden a un rostro bello, pero casi nunca sonriente. Te deberías de considerar afortunado si has visto mi blanca dentadura por felicidad. Muy pocas veces la muestro puramente.
Las lagrimas, se camuflan con la lluvia. Ellas han sido mis amigas, la pena es que nunca he tenido la suerte de que lloviera en el momento preciso.
Mi mejilla ya enrojecida, tiene un surco bien definido por donde caen y se estrellan contra el suelo.
Que bello seria poder llorar en el mar.
Que bello me ha terminado siendo llorar.
Saladas y con sentimiento.
La sintonia del final del programa sonaba al mismo tiempo que los focos, el decorado, las pantallas... bajaban su luminosidad o se apagaban. Pero ese final del programa iba a ser especial, todos rompieron a aplaudir, otros silbaban e incluso se emocionaban. El confeti hizo presencia al mismo tiempo que el champan inundaba cada copa en la mano de los invitados al evento. Estaba el equipo al completo, incluso algún presentador de otro programa e incluso actores de la casa. Aquel viejo hombre rompió a llorar intentando disimular las lagrimas. Le acercaron una copa de champan, todos esperaban sus ultimas palabras. No dijo nada, simplemente respiro profundo para calmar sus lloros y dijo un rotundo hasta siempre. El silencio fue finalizado por aquellos ensordecedores aplausos, gritos y sollozos.
El hombre fue a su camerino. Entró y cerro la puerta con pestillo. Ya tenia todo empaquetado y en la mesa del tocador una caja con cartas, fotos, vídeos de programas.... Los recuerdos le abrumaban. Cogió sus pertenencias y bajo al aparcamiento. Tras esquivar besos de despedida y miradas sonrientes e incluso emocionantes, llego a su coche. Lo dejó todo en la parte trasera y arranco. Salio a la calle y la lluvia le sorprendió. Encendió el parabrisas al mismo tiempo que la radio. Nunca mas volvería a presentar el tiempo.
El hombre fue a su camerino. Entró y cerro la puerta con pestillo. Ya tenia todo empaquetado y en la mesa del tocador una caja con cartas, fotos, vídeos de programas.... Los recuerdos le abrumaban. Cogió sus pertenencias y bajo al aparcamiento. Tras esquivar besos de despedida y miradas sonrientes e incluso emocionantes, llego a su coche. Lo dejó todo en la parte trasera y arranco. Salio a la calle y la lluvia le sorprendió. Encendió el parabrisas al mismo tiempo que la radio. Nunca mas volvería a presentar el tiempo.
viernes, 9 de marzo de 2012
¿Qué razón hay para que estemos solos esta noche tu y yo?
Solamente conozco el camino de vuelta a casa ¿vienes?
Solamente necesito que pienses que todo esta bien cuando mi pesimista corazón lo ve todo oscuro.
Necesito diferenciar junto a ti el limite de tus labios con los míos, el limite de esta noche que se, que va a ser realmente infinita.
¿Sientes la adrenalina? ¿Y el peligro? ¡Me encanta esta sensación!
Quiero sentir el limite de cuando estamos al borde enamorarnos. Pero esta vez, quiero que seas tu.
Estoy colgando del borde de la gloria. Estoy colgando de la verdad.
Estoy suspendido en tu pecho, en tus labios, estoy suspendido en ti.
Estoy en un borde, en el que sea, pero tu compañía es la mas bella.
Quisiera capturar este momento tan bello mientras acaricio tus labios, pero la cámara se me ha quedado sin batería. Utilizare mi mente.
Estoy al borde de algo definitivo, que finalmente esta noche podemos llamarle vida.
Libera tu sombra por que quiero bailar contigo entre las llamas.
¿Y que me importa que esta madrugada todos conozcan mi nombre?
Si estoy aquí, es por que estoy al borde de cambiar el mundo.
martes, 6 de marzo de 2012
Móvil, llaves, bolso... lo tenia todo. Tras haberse emperifollado unos minutos en el espejo del ascensor, salió a la calle y sin mas rumbo que otro se fue rápidamente a la estación de metro mas cercana. La ciudad en esos momentos estaba descansando, o algunos mas tardones todavía comiendo. Pero en esa calurosa sobremesa, en la que las estaban vacías, aquella chica había tomado la decisión mas valiente de su vida.
El andén ya temblaba; con la chirriante armonía el metro se paraba en la estación, la megafonia hacia anuncio de su presencia.
Ella seguía pensativa en sus pensamientos. La oscuridad nublaba su mente, y el reciente fracaso en la Real Academia de Ballet la había arruinado la vida, o por lo menos, ella lo veía así.
Quien sabe, la vida es la vida, pero su inevitablemente su vida era por y para el ballet. No había vuelta atrás.
Dentro del vagón, busco el lugar mas alejado y solitario que se pudiera divisar. Afortunadamente el metro a esas horas no estaba demasiado saturado.
Tras haberse acomodado cerro sus claros y llorosos ojos. Su reflejo se plasmaba en la oscura ventana, que aspecto tan demacrado había llegado a conseguir, ni los drogadictos ni las putas, pensaba ella. Se daba pena, pero era lo que se merecía, o eso pensaba su retorcida mente.
Miro la hora en el luminoso de encima de las puertas. Era el momento. Se sabia el trayecto de memoria y tenia todos los puntos estudiados. En ese momento el subterráneo iba salir durante unos minutos a superficie y era lo que realmente estaba buscando. Tenia los segundos contados y rápidamente se dirigió a la puerta que comunicaba con el vagón contiguo y la abrió. El sonido del traqueteo del tren y el viento hizo que temiera mínima mente pero callo al suelo sin ningún rasguño.
Mientras el convoy se alejaba ella divisaba la ubicación elegida para su suicidio. Se colocó de rodillas en un cruce de vías y agacho la cabeza con sus brazos creando una especie de caparazón. Estaba asustada. Le temblaban las piernas y las lagrimas empezaban a brotar de sus parpados, empezó a rezar. Los raíles empezaban a vibrar suavemente. El tren se acercaba. Sus lagrimas crecían a llantos desgarradores y la vía cada vez vibraba mas fuerte. Tras diez segundos agonizantes, el tren empezó a tocar la bocina y la chica divisaba su fin. Pero el destino quiso lo contrario, el tren freno a tiempo salvando la vida de la joven. La chica se incorporó y boquiabierta quitándose las legañas de sus ojos contempló incrédula como aquel tren de una forma u otra, quiso salvarla la vida.
domingo, 4 de marzo de 2012
Ariadna volvía tan alegre a su casa, iba inmersa en sus sentimientos y sobretodo con una amplia gran sonrisa.
Era verano y una tormenta la había pillado de improvisto, pero no era inconveniente para ella. Amaba la lluvia desde que tiene memoria existencial. Las gotas empapaban su moreno pelo y sus pies chapoteaban animadamente con los charcos.
El camino hasta su alejada casa prescindía de coger un sendero, ya se lo conocía de memoria, pero esa vez iba a ser especial aparte de que estaba lloviendo.
Una mujer, con un paraguas estaba sentada en un banco del camino. Parecía tener una mirada seria, y sus ojos miraban bizca mente hacia el infinito.
Ariadna como una buena chica, se acerco a ella:
- Hola buenas tardes, ¿puedo ayudarla en algo?- Su delicada mano la utilizaba de visera para que las gotas no fueran un impedimento visual.
- Me puedes ayudar a una simple cosa - contestó con un tono desafiante, cerro el paraguas y empezó a besar a Ariadna apasionadamente.
La escena parecía macabra, ver a una niña de quince años besándose con una mujer entrada en años era realmente impactante. El beso se prolongaba y la mujer sujetaba agresivamente los mofletes de la niña con intención que no se escapara y pudiera saborear aun mas sus labios.
Ariadna estaba confusa, era la primera vez que estaba besando a una mujer, pero nunca espero que fuera así.
Finalmente sus húmedos labios acompañados de gotas de lluvia quedaron descubiertos.
- Parece mentira que no sepas quien soy - dijo la mujer mirando a la chica fijamente a los ojos.
- Pues.. la verdad... me..
- Hasta luego Ariadna, ¿hechas de menos algo?
- Creo que no, ¿por?
- Con este sutil y lesbico beso te acabo de borrar la sonrisa. Espero que puedas vivir sin ella.
La mujer se alejo corriendo y se olvido de su paraguas. Pero sin duda lo mas desconcertante era que Ariadna por mas que lo intentara, no podía sonreír.
Se acordaba de aquel chiste que la acaban de contar, de aquel cómico vídeo del YouTube, pero no obtenía resultado.
¿Realmente esa mujer la habría robado la sonrisa con un simple beso?
Desesperada en el intento de forzar una alegre mueca desistió y comenzó a llorar, las lagrimas eran camufladas por cada gota de lluvia. No se lo podía creer, nunca jamas iba a volver a sonreír.
Una sonrisa vale mas que mil palabras.
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