La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.
domingo, 4 de marzo de 2012
Ariadna volvía tan alegre a su casa, iba inmersa en sus sentimientos y sobretodo con una amplia gran sonrisa.
Era verano y una tormenta la había pillado de improvisto, pero no era inconveniente para ella. Amaba la lluvia desde que tiene memoria existencial. Las gotas empapaban su moreno pelo y sus pies chapoteaban animadamente con los charcos.
El camino hasta su alejada casa prescindía de coger un sendero, ya se lo conocía de memoria, pero esa vez iba a ser especial aparte de que estaba lloviendo.
Una mujer, con un paraguas estaba sentada en un banco del camino. Parecía tener una mirada seria, y sus ojos miraban bizca mente hacia el infinito.
Ariadna como una buena chica, se acerco a ella:
- Hola buenas tardes, ¿puedo ayudarla en algo?- Su delicada mano la utilizaba de visera para que las gotas no fueran un impedimento visual.
- Me puedes ayudar a una simple cosa - contestó con un tono desafiante, cerro el paraguas y empezó a besar a Ariadna apasionadamente.
La escena parecía macabra, ver a una niña de quince años besándose con una mujer entrada en años era realmente impactante. El beso se prolongaba y la mujer sujetaba agresivamente los mofletes de la niña con intención que no se escapara y pudiera saborear aun mas sus labios.
Ariadna estaba confusa, era la primera vez que estaba besando a una mujer, pero nunca espero que fuera así.
Finalmente sus húmedos labios acompañados de gotas de lluvia quedaron descubiertos.
- Parece mentira que no sepas quien soy - dijo la mujer mirando a la chica fijamente a los ojos.
- Pues.. la verdad... me..
- Hasta luego Ariadna, ¿hechas de menos algo?
- Creo que no, ¿por?
- Con este sutil y lesbico beso te acabo de borrar la sonrisa. Espero que puedas vivir sin ella.
La mujer se alejo corriendo y se olvido de su paraguas. Pero sin duda lo mas desconcertante era que Ariadna por mas que lo intentara, no podía sonreír.
Se acordaba de aquel chiste que la acaban de contar, de aquel cómico vídeo del YouTube, pero no obtenía resultado.
¿Realmente esa mujer la habría robado la sonrisa con un simple beso?
Desesperada en el intento de forzar una alegre mueca desistió y comenzó a llorar, las lagrimas eran camufladas por cada gota de lluvia. No se lo podía creer, nunca jamas iba a volver a sonreír.
Una sonrisa vale mas que mil palabras.
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