No hay nadie que llore de una forma mas pura.
Lloramos de amor.
Lloramos de rabia.
Lloramos de tristeza.
Pero yo nunca he llorado de felicidad. Parce que los músculos de mis labios solamente responden a un rostro bello, pero casi nunca sonriente. Te deberías de considerar afortunado si has visto mi blanca dentadura por felicidad. Muy pocas veces la muestro puramente.
Las lagrimas, se camuflan con la lluvia. Ellas han sido mis amigas, la pena es que nunca he tenido la suerte de que lloviera en el momento preciso.
Mi mejilla ya enrojecida, tiene un surco bien definido por donde caen y se estrellan contra el suelo.
Que bello seria poder llorar en el mar.
Que bello me ha terminado siendo llorar.
Saladas y con sentimiento.



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