Por un momento ya pensé que había olvidado todas las instrucciones de aquel chico.
Todo lo que me había dicho en caso extremo podían salvarme la vida, pero también se había ceñido a lo necesario. Instrucciones de seguridad y protocolos, ¿Era necesarios en estas situaciones?
Comprobé el arnés, mis cuerdas y la gran goma elástica que estaba anclada al suelo. Todo parecía seguro.
No iba a suicidarme, pero si a hacer puenting. Es lo mas parecido que nunca se podrá a encontrar para estar al borde de la sensación de saltar al vacío y no suicidarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario