La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.
domingo, 29 de abril de 2012
Tumbada en su cama, entre cliente y cliente siempre se fumaba su preciado cigarro. Era su compañero, cada calada era comprensión. Era su forma de amargar las penas, como un alcohólico con su botella. Por lo menos estaba protegida del frio del invierno en las gélidas calles de Madrid de madrugada. Nunca sabría que era el amor. Quizás la única vez en la que se enamoró era de aquel chico tan mono de su instituto. Pero de eso hace ya mucho. Ahora, su trabajo era el mas antiguo de todos. Lleva metido en esto desde que llegó metida en un contenedor de un camión desde un país de Europa Oriental. Estaba ya de que desconocidos, jóvenes cachondos, viejos verdes, ejecutivos de marcha... la invadieran todas las noches. Sin duda, ser puta, tiene que ser una experiencia. Cada mañana se ponía sus prendas mas caras, las mas leopardo; y sola, se daba el pequeño placer de pasear por la Gran Via cuando las máquinas de limpieza municipal la vacía de borrachos de la noche anterior. Es su pequeño placer, es la pequeña sonrisa que sale de su rostro, solo por una vez al día.
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