La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.

domingo, 12 de febrero de 2012

Abrió la puerta de su terraza y corriendo a la playa. Era un día de viento y tenia pinta de llover pronto. No podía  seguir mas en esa situación , mirase por donde mirase. 
Aquella chica rubia de claros ojos estaba desbordada. Sus lagrimas empezaban a asomar por sus preciosas y sonrojadas mejillas. No quería llorar mas, ya estaba harta. Haciendo alusión a su difícil infancia se puso a jugar con el reflejo del sol.
 Pensando en todo lo acontecido, se dio cuenta de que aquella tímida chica de coletas rubias, con siete años, pensaba como con una mujercita de 15. La pobre había crecido a marchas forzadas por lo acontecido. Nuevamente rompió a llorar. 
Las cosas la iban bien, no podía quejarse de nada, pero todo ese pasado la dejo bastante huella, de una forma u otra, tenia un pequeño pincho en su corazón.
El tiempo que había pasado ya, no volverá, no hay nada mas. Tenia toda la vida por delante.

Se le venían todas esas escenas que nunca quiso vivir a su mente, esa vez no lloro. Por mucho que pasen los años en su vida esa cicatriz no la quitaba nadie. 
Cansada de llorar durante toda esa tarde se sentó en la orilla. Las olas la mojaron entera, a ella la daba igual. Empezó a llover. 
Resguardándose la cabeza con los brazos y las manos miro hacia el cielo y eran las nubes mas negras que ella había visto nunca. 
La puerta de su terraza se abrió, era su madre, la gritaba muy preocupada diciendo que volviera a casa dentro, que no iba a pasar nunca mas nada. Ella ya no la creía, siempre la hacia lo mismo.
A una persona no se la puede querer así, de eso ella estaba seguro. Decidió adentrase en el mar nadando un poco, no quería volver nunca mas. 
A la terraza salio su padre, los dos, padre y madre, empezaron a gritarla advirtiéndola. Los dos con lagrimas asomándose por sus viejos rostros temían por ella, era su única hija.
La chica empezó a nadar mas rápido, la lluvia no cesaba.
Sus padres decidieron acudir a ella, en el intento, un rayo callo en el mar, alcanzó a su preciosa hija rubia de ojos claros.
Esa fue la ultima vez que la chica lloro y que se baño en aquella playa en la que había vivido desde niña.

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