La violencia es bella. Supongo que nos dan mas morbo las cosas tristes, malas, imágenes duras, inteligencia emocional, choque de emociones... Nos hacen sentir a gusto en nuestras cosas y cómodos en nuestras vidas. O nos hunden en la miseria y nos reafirman en nuestra creencia de que el mundo es una mierda.

domingo, 19 de febrero de 2012

Jueves por la mañana y como siempre lloviendo. Era excepcional el dia en el que no lloviera en aquel pueblo del norte de Francia.
Louise como cada mañana se levantaba sobre  las diez en punto ya pasadas. Su despertador sonaba puntual, pero permanecer en la cama unos minutos mas es algo que nadie puede perdonar. Se incorporaba, se lavaba la cara en aquel sucio y agrietado espejo y finalmente bajaba a desayunar su almuerzo de un café bien cargado y una mini baguette de mantequilla. Un desayuno francés en su esencia. Se vestía con sus atuendos tipicamente pueblerinos y se dirigía a la orilla del río. Añoraba su infancia y toda su vida pasada en general. Aparte de que sus hijos casados y que le había dado una buena manada de nietos que vivían en París; su quería mujer murió la semana pasada. En ese sitio, en ese apaciguo lugar se había besado de namorados, se había bañado sus hijos y paseaban todas las tardes libres que tenían.




Pero él no habia muy bien parado profesionalmente. sus sueños de emigrar a la gran capital fueron truncados por su padre. Heredo el oficio de su progenitor. Se encargaba del cementerio del pueblo.
Ya se habia acostumbrado a todo tipo de comentarios y sobretodo a aquella profesion.
Las caras de tristeza, sollozos y gritos de desesperanza eran sus compañeros desde que tenia 16 años.





Esa necropolis en la que las animas deambulaban era su lugar de trabajo. Pero esa tarde lluviosa iba a ser excepcional. Como de costumbre en la entrada había unas lapidas para poner en los nichos o tumbas correspondientes, Pero ese día no había ninguna. Decidió dejar sus cosas en la pequeña oficina que el poseía y coger un paraguas para pasear por aquel mortuorio parque. Su mirada alcanzaba hasta la cruz o el ángel mas alejado del lugar, pero su mirada se detuvo y tiro el paraguas al suelo. Algo le sorprendió.
Un angel estaba vivo, y era una mujer. Pelo negro cardado, ojos castaños y labios claros. Sus manos de porcelana portaba una lapida. La mujer le sonrió entre lagrimas y le dijo que se acercara.
Lousie aceleraba sus pasos torpemente por el barro y los charcos que tenia que esquivar. Esa bella mujer llevaba puesto un vestido negro. Sus dientes eran como el marfil y sus lagrimas de color violeta.
Apoyó la lapida en sus pies y de la nada apareció un piano.
La ángel le pidió que se sentara al lado suya de y que escuchara con precisión.
Esa canción emociono al pobre anciano, se puso las manos en sus arrugados ojos y comenzó a llorar sin cesar. Todos esos recuerdos al lado de su mujer se desmoronaban. Vacaciones, hijos, noches eternas haciendo el amor, sus nietos, su ropa, como cocinaba... La tenia presente todos los días. Parece increíble como pasan los días. O mejor dicho, como pasa la vida en general.
Nunca la olvidaria.

La cancion ceso. Aquella mujer, le miro, se abrazaron.
La mujer se levanto de la comoda banqueta del piano y ocupo un lugar vacio del cementerio. Cogio la lapida y con su palido dedo escribio el nombre de Lousie.

'' Louise Renó 1932-2012 '' 

Aquel hombre cayo en la cuenta que estaba justo enfrente de la Dama de la Muerte. Era muy bella la verdad. Pero En ese instante calló en que su muerte iba a ser inminente.
La mujer se acercó a el y le beso suavemente. Retiró el rostro de sus labio y le sonrió de nuevo entre lagrimas. Colocó su lapida en la hierba, y se fue.

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